Ciertas profesiones
Algunas profesiones también exponen a la insuficiencia venosa debido al ortostatismo, ya que la posición vertical favorece el estancamiento de la sangre. Es el caso, especialmente, de camareros, cocineros, peluqueros, etc.
Cabe señalar que el sedentarismo y el tabaco, al provocar una pérdida de tonicidad y movilidad de la pared venosa, también favorecen las várices.
Las complicaciones de la insuficiencia venosa
Cuando la insuficiencia venosa no se trata, expone al paciente a numerosas complicaciones, crónicas y agudas.
Las complicaciones crónicas
“La dilatación de las venas (a veces hasta 8, 9 o 10 mm, o incluso más en los ejes safenos, venas principales del sistema venoso superficial) provoca la aparición de várices. Esto puede causar edema, hinchazón en las piernas, sensación de pesadez crónica, picazón y aparición de eccema”, detalla la Dra. Salloum.
Cuando la insuficiencia venosa no se trata en absoluto, también pueden observarse complicaciones cutáneas: una pigmentación de la piel con dermatitis ocre, crónica e irreversible, o atrofia blanca.
“La dermatitis ocre resulta de la ruptura de los capilares —los pequeños vasos sanguíneos superficiales situados bajo la piel— que provoca una salida masiva de sangre que invade los tejidos vecinos. Generalmente, esta ruptura de los capilares se debe a una presión venosa excesiva, que aparece tras la aparición de várices”, precisa la angióloga.
Por último, la etapa final de la insuficiencia venosa es la úlcera varicosa. Esta provoca una herida en la pierna, generalmente a nivel del tobillo. Existe entonces un riesgo de sobreinfección y hemorragia.